
COMUNIDAD DE BACHILLERATO
La Comunidad de Bachillerato es la que agrupa a los 20 adolescentes y jóvenes desde los 13-14 a los 17-18 años, cursando desde 3º de la ESO a 2º de Bachillerato.
Son cuatro cursos de chicos llegados de todos los pueblos de nuestra diócesis.
El ritmo diario es intenso, pero equilibrado: las clases marcan la mañana, y la tarde el estudio, el deporte y la convivencia, pero al inicio y al fin de la jornada, con la oración y la Eucaristía, también está el encuentro alegre con Jesucristo.
El fin de semana también se aprovecha: además del estudio y del deporte, está la catequesis (los de 4º E.S.O. para la Confirmación), diversos talleres, películas y tiempo libre. Hay que destacar la participación en los villancicos del Festival de Navidad y la puesta en escena de una obra de teatro, que cada año intenta cautivar al público.
También hay que mencionar las diversas salidas y excursiones con intereses culturales y espirituales. Este año, además, los de 3º y 4º de la E.S.O. van a participar en la liga provincial de fútbol de su edad, lo que hará que se desplacen por diferentes lugares de la diócesis.
Los mayores salen un fin de semana al trimestre de pastoral, viviendo con sacerdotes jóvenes y acompañándoles en sus tareas. Consideramos que la proximidad a los jóvenes cristianos que viven su fe en las parroquias es un aliento para los seminaristas, y a la inversa: quizá también para esos jóvenes suponga un enriquecimiento verse acompañados de chicos que quieren descubrir y seguir la vocación que Jesús les ofrece.
La espiritualidad no es un capítulo aislado en la vida del seminarista. Por el contrario, se realiza cuidando todas las dimensiones del crecimiento personal: una afectividad sana en la relación con la familia y la convivencia con los compañeros, el esfuerzo intelectual en el estudio, el amor a la Iglesia y el conocimiento de Jesucristo. La formación espiritual armoniza todo estas facetas, animando a los chicos a seguir a Jesucristo y les ayuda a realizar un buen discernimiento vocacional. En este camino, la celebración diaria de la Eucaristía, la oración, el acompañamiento de un padre espiritual y la presencia de los sacerdotes formadores son ayudas para este crecimiento personal cristiano.
COMUNIDAD DE LA E.S.O.
Hola amigos!
Somos los seminaristas de la Comunidad de la E.S.O.
La Comunidad la formamos 16 chicos. Tenemos 12 y 13 años. Y estamos estudiando 1º y 2º de la E.S.O.
Algunos de nosotros llevamos yados años en el Seminario… ¡y para otros, este es nuestro primer año!
Cuando vienen otros chicos y nos preguntan cómo estamos aquí y les decimos que nos lo pasamos muy bien, no siempre nos creen. “¿Pero si véis poco la tele? ¿Y sin video-consolas? ¿Y encima casi nunca salís a la calle? No todo es así. Es verdad que vemos poco la tele ¡¡pero si apenas nos da tiempo para acordarnos de ella!! Hay tantas cosas que hacer a lo largo de un día (clases, deporte,oración, Misa, juegos, aprender a tocar la guitarra, el piano o la bandurria…)
EQUIPO DE FORMADORES
Su función es atender la marcha general del Seminario Menor y las tareas que cada uno tenga encomendadas y, en particular, al grupo de alumnos que estén a su cargo.
JUAN SERNA CRUZ
Nació en Pedro Muñoz el 3 de junio de 1975. Ingresó en el Seminario en la Comunidad de Fundamentación en el año 1993. Fue ordenado sacerdote el 2 de diciembre del año 2000. Su primer destino pastoral fueron las Parroquias de Almedina y Cózar, hasta el año 2002, fecha en la que fue enviado a ampliar estudios a Roma. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática en la Universidad Gregoriana en el año 2004. Ese mismo año fue nombrado párroco «in solidum» de Membrilla. Desde el año 2008 es formador de la Comunidad de Bachillerato del Seminario Diocesano. Es profesor de Teología en el Seminario Mayor y en el Instituto Diocesano de Teología, del que es Secretario.
Su correo electrónico es: juan.sernacruz@terra.es
ÁLVARO MOHEDANO BONILLO
Me llamo Álvaro Mohedano Bonillo. Aunque nací en Ciudad Real, en el mes de noviembre de 1972, siempre me he considerado de Puertollano, y de San Benito, que es el pueblo de mis padres, de mis abuelos… donde me crié de pequeño y en donde decidí irme al Seminario. Siempre me he
considerado de “ciudad y de pueblo” a la vez.
Ingresé en el Seminario en el año 1985 a punto de cumplir 13 “primaveras”. Desde la más tierna infancia uno “soñaba” con algo grande. Y pasados otros 13 años, terminé el Seminario, en el año 1998, siendo ordenado sacerdote por el Obispo D. Rafael un 5 de septiembre de 1998 junto a 5 compañeros.
Me enviaron formando equipo “in solidum” al Arciprestazgo Valle de Alcudia, con especial dedicación pastoral de 5 parroquias (parroquia es igual a pueblo) pequeñas. En aquella hermosa sierra, entre San Lorenzo de Calatrava, Huertezuelas de Calatrava, El Hoyo, Solanilla del Tamaral y Solana del Pino, trabajando también en todas las comunidades del Valle de Alcudia, con mis hermanos sacerdotes y con la Comunidad de Misioneras de Acción Parroquial, estuve 6 años.
Un día, el Obispo me dijo que marchara a otra zona rural, situada al norte de nuestra provincia, al Arciprestazgo de los Montes. Y pasé de la Sierra Morena a los Montes de Toledo. También trabajé en equipo “in solidum”, con especial dedicación a las parroquias y los pueblos de El Robledo (con todas sus aldeas: Las Islas, Los Piruetanos, Navalrincón, Navalajarra y Las Tablillas), El Torno y Pueblo Nuevo del Bullaque. Cuatro años de mi vida se quedaron para siempre allí.
Y al décimo año de sacerdocio, de nuevo el Obispo me pidió que “volviera a la casa madre” al Seminario. Y aquí estoy, trabajando, acompañando y formando a los que en el futuro serán nuestros hermanos en el Sacerdocio al servicio de toda nuestra Iglesia. Mi tarea está en el Seminario Menor, siendo el Formador de los más pequeños (de 1º y 2º de E.S.O.). Con ilusión y esperanza, siempre en obediencia, recorro esta etapa pastoral de mi vida, que seguro que me enriquecerá y en donde podré aportar lo mucho que Dios a través de la Iglesia me ha ido dando y haciendo crecer.